El Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva contra Pablo Llalli, chofer del bus que se despistó en Tarma y dejó 17 personas fallecidas y 28 heridas.
La medida fue solicitada por la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Tarma, que lo investiga por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas en agravio de 45 personas.
Durante la audiencia, el fiscal adjunto Carlos De la Cruz Peña presentó indicios de que el bus salió a ruta con fallas mecánicas, pese a que no había pasado una prueba técnica tras estar en reparación por dos meses.
El propio conductor declaró que el propietario de la empresa, Fito Molina de la Cruz, ordenó que el vehículo Scania K124 (año 2003) retomara operaciones sin verificar su estado.
El chofer fue internado en el penal de Tarma mientras continúan las investigaciones.


