El puente Sol de Oro, ubicado en el límite de Cerro Colorado y Cayma, continúa en condiciones críticas tras los daños ocasionados por las lluvias. Gran parte de sus muros presenta rajaduras y algunos sectores ya colapsaron. Ante el riesgo, la Municipalidad de Cayma colocó montículos de tierra para impedir el paso de vehículos. Actualmente, solo motocicletas y peatones utilizan parte de la vía.
La situación afecta principalmente a los vecinos de ambos distritos. Quienes llegan desde Cerro Colorado deben descender en el ingreso a Villa Paraíso y caminar para tomar otro vehículo hacia sus viviendas o centros de trabajo. Además, vehículos de transporte, como recolectores de basura, deben realizar un recorrido más largo para llegar a sus destinos.
Inspeccionan torrentera Chullo
Durante la jornada, representantes del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el Congreso de la República, Defensa Civil y funcionarios de Cerro Colorado y Cayma realizaron una inspección en distintos puntos de la torrentera Chullo. Los vecinos aprovecharon la visita para solicitar trabajos de enrocado que protejan sus viviendas cercanas a la torrentera.
El regidor de Cayma, Iván Velázquez, señaló que las lluvias provocaron daños en dos puentes de la parte media y alta del distrito, además de afectar la torrentera Chullo. Según explicó, el puente Sol de Oro conecta Cerro Colorado y Cayma y soporta el tránsito de numerosos vehículos. Su cierre obliga a conductores y vecinos a realizar recorridos más extensos.

Velázquez recordó que la anterior gestión había anunciado la posibilidad de ejecutar el puente mediante los llamados puentes Bailey. Sin embargo, el cambio de gobierno dejó esa propuesta sin continuidad. Actualmente, los alcaldes deben priorizar sus presupuestos para atender los daños ocasionados por las lluvias y otras emergencias.
Obra podría iniciar en septiembre
El regidor indicó que el proyecto del nuevo puente cuenta con un perfil valorizado en aproximadamente cuatro millones de soles. Sin embargo, el costo final podría alcanzar entre ocho y diez millones de soles, considerando el expediente técnico y la ejecución. Según la información proporcionada por la Municipalidad de Cayma, los trabajos podrían comenzar alrededor de septiembre.
Velázquez sostuvo que existe el compromiso de ejecutar el puente durante lo que queda del año, aunque advirtió que la obra podría desplazar otros proyectos que el distrito ya tenía presupuestados. Por ello, pidió gestionar recursos adicionales ante el Gobierno Regional de Arequipa para evitar que Cayma pierda otras obras previstas.
El regidor también informó que el puente Casimiro Cuadros cuenta con un perfil, pero todavía no tiene presupuesto para su ejecución. Recordó que Cayma posee entre 27 y 28 interconexiones sobre torrenteras y varias presentan daños. A su criterio, la falta de mantenimiento durante distintas gestiones contribuyó al deterioro de estas estructuras.
Advierten riesgos ante nuevas lluvias
Velázquez también expresó su preocupación por las lluvias que podrían presentarse durante los próximos meses. Explicó que la prevención debe incluir la limpieza de torrenteras y alcantarillados, además de otras acciones para reducir el impacto de posibles precipitaciones intensas.
El regidor advirtió que una lluvia de gran magnitud podría generar mayores problemas en la torrentera Chullo, debido a que el cauce se ha reducido en algunos sectores. El agua también arrastra lodo y otros materiales desde la parte alta de Cayma, lo que podría provocar desbordes e inundaciones en las zonas bajas.
Asimismo, mencionó una inversión de aproximadamente 10 millones de soles para colocar muros y reforzar algunos sectores. Sin embargo, consideró que estas medidas no serán suficientes si no se atiende integralmente el cauce de la torrentera.
Mientras tanto, los vecinos continúan esperando una solución definitiva para el puente Sol de Oro. La estructura permanece restringida y representa un riesgo para quienes intentan cruzar por la zona, mientras las autoridades buscan definir el presupuesto y los plazos para ejecutar una nueva infraestructura.


