Padres de familia de la institución educativa inicial APIPA Sector III, ubicada en el distrito arequipeño de Cerro Colorado, denunciaron el colapso del sistema de desagüe y graves deficiencias en la infraestructura del plantel. La situación afecta a alrededor de 60 niños y representa un riesgo para su salud.
Explicaron que las aguas residuales rebalsan dentro de las instalaciones. Ante la falta de una solución, los propios padres han tenido que reunir dinero para contratar el servicio de succión de los pozos sépticos. Sin embargo, señalaron que ya no pueden seguir asumiendo estos gastos.
“Nosotros mismos estamos pagando para que vengan a succionar los pozos, pero ya no podemos seguir haciendo eso. Es un problema que debe solucionar la municipalidad”, manifestó uno de los padres.
Denuncian más deficiencias
A este problema se suman otras deficiencias, como barandas y rejas que, según denunciaron, fueron instaladas de manera inadecuada y podrían desprenderse hacia el patio. Asimismo, señalaron que el plantel no cuenta con escaleras para acceder al techo y atender posibles emergencias durante la temporada de lluvias.
Los padres sostienen que estas dificultades persisten desde hace varios años. Indicaron que han presentado documentos y fotografías ante la Municipalidad Distrital de Cerro Colorado durante tres o cuatro años, pero hasta el momento no han obtenido una solución definitiva.
También explicaron que la construcción del colegio, ejecutada durante la gestión del exalcalde Benigno Cornejo, no habría sido liquidada formalmente debido a desacuerdos entre la empresa contratista y la municipalidad. Esta situación, según afirmaron, dificultaría la ejecución de trabajos de reparación.
Piden intervención urgente
Ante la falta de respuestas, los padres acudieron a la sede de la UGEL Norte para solicitar su intervención. Tras reunirse con el director de la institución, este se comprometió a coordinar acciones con la municipalidad de Cerro Colorado para atender las deficiencias.
Los representantes también señalaron que el alcalde Manuel Vera Paredes se comprometió a visitar el plantel a las 8:00 a. m. del día siguiente y disponer que personal municipal atienda los problemas.
“Si no cumplen con lo que nos han prometido, vamos a venir todos los días a protestar a la municipalidad”, advirtieron los padres, quienes además alertaron que podrían dejar de enviar a sus hijos a clases si las condiciones no mejoran antes de finalizar el año escolar.


