El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia al cargo tras la intervención del Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay (BCR). La renuncia ocurrió después de que la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad un juicio político impulsado por la oposición y respaldado por el expresidente Horacio Cartes.
A pesar del anuncio, el Congreso quedó sin cuórum durante la sesión que debía definir la aceptación de su renuncia o la ratificación del impeachment en el Senado. El Ueno Bank concentraba cerca de 2,9 millones de clientes y administraba hasta 850 millones de dólares en fondos públicos y de jubilaciones.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia para preservar la paz social. Mi prioridad es la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros”, declaró Peña mediante un mensaje oficial en redes sociales.
Intervención bancaria, parálisis parlamentaria y proceso de transición
La quiebra institucional del Ueno Bank desató la mayor crisis política reciente en el país sudamericano:
- Pérdida de respaldo político: Horacio Cartes, titular del Partido Colorado y antiguo aliado de Peña, retiró su apoyo y ordenó a la bancada oficialista votar a favor del juicio político por presunto latrocinio de fondos.
- Sesión inconclusa en el Senado: Legisladores colorados abandonaron el recinto para evitar la votación al constatar falta de votos. El proceso requiere 30 de los 45 senadores para consolidar la destitución.
- Medidas del Banco Central: El BCP confirmó un rescate inicial del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de hasta 10 millones de guaraníes (USD 1 675) por cliente tras caer la solvencia de la entidad al 50 % del mínimo legal.


