El arzobispo de Lima, cardenal Carlos Castillo, exhortó a las autoridades del país a no anteponer sus intereses personales a las necesidades de la ciudadanía. Durante su homilía, criticó el afán de lucro en la función pública.
“Llenarse de plata con las tareas que se les encomiendan a las personas”, expresó al referirse a quienes, en lugar de buscar el bien común, priorizan sus propios beneficios.
Castillo lamentó que en un país mayoritariamente católico se adopten prácticas contrarias a los valores cristianos. Señaló que las “tentaciones propias del tiempo” afectan también a los creyentes.
“Inclusive en un país como el nuestro, en el que todos mayormente somos católicos, por una serie de motivos se nos van pegando costumbres y también las tentaciones propias del tiempo”, afirmó.
Observó además que este problema no solo se presenta en la política, sino también dentro de la misma Iglesia. “El dios dinero se nos apodera y nos cegamos y creemos que él va a dar vida eterna”, dijo.
Finalmente, recordó las palabras del evangelio de Lucas: “Adoran al Dios dinero”, como una advertencia clara frente a la idolatría del poder económico.


