El gobierno de Estados Unidos anunció que incinerará anticonceptivos por un valor de 9,7 millones de dólares que fueron adquiridos por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y que estaban destinados a mujeres en países en situación vulnerable.
Los productos, almacenados en la ciudad de Geel, Bélgica, se encuentran en buen estado y tienen fechas de vencimiento entre 2027 y 2031. Sin embargo, serán destruidos como parte de una política que impide el financiamiento de organizaciones vinculadas con servicios de aborto.
Según un portavoz del Departamento de Estado, el costo del proceso de incineración ascenderá a 167.000 dólares. La medida incluye más de cinco millones de unidades, entre dispositivos intrauterinos, implantes subdérmicos, inyectables y pastillas anticonceptivas.
Autoridades belgas y organizaciones humanitarias han expresado su rechazo, argumentando que los insumos podrían ser redistribuidos sin contravenir las restricciones estadounidenses, ya que solo una pequeña parte está etiquetada con el logo de USAID.


