Una familia pidió a las autoridades municipales que regulen el funcionamiento de un taller de planchado y pintado de vehículos ubicado junto a su vivienda, luego de denunciar presuntas agresiones contra una mujer de 80 años y su hijo. La familia también cuestiona los olores generados por las actividades de pintura y solicita el cierre del establecimiento por encontrarse, según señalan, en una zona residencial.
Yolanda Vázquez Llerena relató que sus reclamos no se deben principalmente al ruido del taller, sino a los fuertes olores de pintura que, según afirma, afectan su salud. La mujer indicó que hace aproximadamente un año y medio se sometió a una evaluación médica y un neumólogo le diagnosticó fibrosis pulmonar. Señaló que, ante el empeoramiento de sus molestias, volvió a atenderse tres o cuatro días antes del incidente.
“Estoy ahorita con fibrosis pulmonar”, manifestó Vázquez Llerena, quien también señaló que presenta dolor de espalda que le dificulta dormir. La mujer relaciona su malestar con la exposición a los olores fuertes provenientes del taller.
Denuncian agresión contra madre e hijo
La mujer aseguró que el conflicto se agravó cuando acudió a reclamar mediante documentos ante las autoridades. Según su versión, durante el incidente un hombre habría sujetado y golpeado a su hijo. Al intentar defenderlo, ella habría recibido un empujón contra una pared. “Cuando lo ha agarrado a mi hijo, yo gritaba y no podía hacer nada y fui como a querer defender y me ha tirado un empujón contra la pared”, relató.
Vázquez Llerena también afirmó que recibió insultos y amenazas durante el incidente. Según indicó, una mujer le habría dicho que la iba a matar. La denunciante aseguró que desde entonces siente temor de salir de su vivienda.
La familia presentó una denuncia en la comisaría de José Luis Bustamante y Rivero. De acuerdo con su relato, agentes policiales acudieron al lugar y posteriormente los trasladaron para continuar con las diligencias. También recibieron indicaciones para acudir al médico legista, donde fueron evaluados física y psicológicamente.
La mujer señaló que la situación le ha generado un fuerte impacto emocional. “Tengo miedo de salir, señor”, manifestó.
Hijo también habría sido agredido
Vázquez Llerena aseguró que su hijo fue golpeado durante el incidente. Según su versión, el hombre lo habría arrojado y arrastrado hasta la pista, donde presuntamente lo pateó y golpeó con puñetes. La mujer indicó que durante el enfrentamiento recordó que su hijo pertenece al Conadis y pidió que dejaran de golpearlo. Aseguró que recibió una respuesta vulgar que prefirió no reproducir públicamente. La familia sostiene que el caso ya fue puesto en conocimiento de la Policía.
Cuestionan licencias del taller
Otro de los reclamos de Vázquez Llerena está relacionado con la autorización municipal del establecimiento. La mujer afirmó que el taller habría funcionado inicialmente en Socabaya y que posteriormente obtuvo una licencia en José Luis Bustamante y Rivero, pese a que ella había presentado documentos para cuestionar su autorización.
Según su relato, posteriormente se habría retirado la licencia otorgada al establecimiento y se habría gestionado otra a nombre de una mujer. Vázquez Llerena también cuestionó el procedimiento seguido para la entrega de las autorizaciones y afirmó que, cuando presentó sus reclamos, no recibió una respuesta que solucionara el problema.
Reclamo por jurisdicción
La denunciante también aseguró que existe una controversia respecto a la jurisdicción a la que pertenece el predio. Según explicó, ella sostiene que el lugar corresponde al distrito de Socabaya, mientras que las autoridades municipales de Socabaya y José Luis Bustamante y Rivero se derivarían mutuamente la responsabilidad. “Los dos consejos te tiran la pelota”, afirmó.
La mujer indicó que Socabaya le informó que había presentado documentación ante Registros Públicos para determinar oficialmente a qué jurisdicción pertenece el inmueble. Sin embargo, aseguró que ella ya había presentado documentación de Registros Públicos que, según sostiene, señala que el lugar pertenece a Socabaya.
Asimismo, cuestionó que en algunos documentos relacionados con el taller se consigne una jurisdicción y posteriormente se alegue que corresponde a José Luis Bustamante y Rivero.
Pide el cierre del taller
Ante esta situación, Vázquez Llerena reiteró que su principal pedido es que se cierre el taller. “Que lo cierren el taller”, manifestó la mujer, quien sostuvo que el establecimiento no debería funcionar en una zona residencial y pidió que la municipalidad correspondiente intervenga.
La denunciante también aseguró que la familia ha intentado acudir a distintas autoridades sin encontrar una solución definitiva al problema. Señaló que también presentó una queja ante la Inspectoría contra un efectivo policial de apellido Larico Mamani, a quien acusó de tener un trato prepotente durante una atención relacionada con su caso. Según afirmó, el agente no le habría permitido expresarse adecuadamente.
La familia espera que las autoridades municipales determinen la situación del establecimiento, revisen sus autorizaciones y adopten medidas frente a los reclamos por las actividades del taller y el conflicto registrado con sus propietarios o trabajadores.


