Durante la presentación de los avances técnicos del proyecto ferroviario Cusco – Chinchero, el gobernador regional, Werner Salcedo, aprovechó para deslizar un mensaje político dirigido al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien impulsa la compra de trenes usados para la capital.
“Mientras otros reciclan lo obsoleto, Cusco se proyecta con trenes de clase mundial”, afirmó Salcedo.
“No aceptamos chatarra ni trenes de segundo uso, y no porque seamos más, sino porque nuestra gente merece más. No venimos a pedir limosnas ni a aceptar lo que sobra, porque en Cusco no nos arrodillamos ante la indiferencia”, agregó.
El gobernador advirtió que traer unidades de segunda mano “amarra a los peruanos al pasado” y sostuvo que su gestión no permitirá retrocesos en la infraestructura de transporte.
“Hay que proyectarnos en lo que significa una gestión no de cuatro años, sino de ocho, dieciséis o veinte años, con proyectos de impacto y envergadura”, sostuvo.


