Más de mil equipos biomédicos y mobiliario clínico, que permanecieron abandonados durante meses en la obra paralizada del nuevo hospital de Camaná, comenzaron a ser finalmente transferidos a los establecimientos de salud de la Red Camaná–Caravelí.
La reubicación de este equipamiento es parte de la nueva política de control con enfoque preventivo promovida por la Contraloría General de la República, en coordinación con el Gobierno Regional de Arequipa.
Los equipos formaban parte de los proyectos hospitalarios actualmente paralizados en las provincias de Camaná, Chala, Cotahuasi y Maritza Campos.
Ante la falta de avance en las obras, la Contraloría impulsó su patrimonialización y posterior reubicación para fortalecer el sistema de salud regional.
Te puede interesar: Arequipa enfrentaría un inminente desabastecimiento de GLP por bloqueos en la Panamericana Sur
La primera etapa de esta transferencia, realizada el último martes, incluyó la entrega de ventiladores pulmonares, ecógrafos portátiles, mesas quirúrgicas, bombas de infusión y equipos para UCI, emergencias, pediatría y medicina general.
Todos estos dispositivos estaban almacenados sin uso en el recinto de la obra paralizada.


