El presidente de Argentina, Javier Milei, desató una encendida polémica tras cuestionar públicamente a quienes afirman no llegar a fin de mes por problemas económicos y calificar de “precarios y pobres intelectualmente” a los analistas y comunicadores que divulgaron informes sobre el deterioro del poder adquisitivo en la población.
Las declaraciones se dieron tanto durante su discurso en la conferencia Argentina Oil & Gas en la provincia de Neuquén como a través de un extenso pronunciamiento publicado en la red social X, previo a su viaje oficial a España.
“Propongo que demuestren no ser tan precarios y contesten: ¿cómo vive durante 10 días una persona sin comer y sin beber?”, ironizó el mandatario al desacreditar las encuestas sobre insuficiencia de ingresos. “No nos dejemos psicopatear por los hijos de pta que hicieron mierda al país. Nos llevaban a Cuba con escala en Venezuela”*, añadió en referencia a las administraciones peronistas.
El Impacto del debate económico y las consultoras
La reacción del jefe de Estado se produjo tras la difusión de un informe de la consultora Zentrix, el cual concluyó que los ingresos del 66.6% de los argentinos solo alcanzan para cubrir sus gastos hasta el día 20 de cada mes, afectando al 72% de los menores de 40 años y al 83.3% de la clase baja.
A este estudio se suma la medición realizada por la firma Mide, según la cual el 59% de los consultados percibe que su economía empeoró en los últimos seis meses y un 53% debe recurrir al endeudamiento para completar la canasta mensual.
Milei discrepa sobre las cifras oficiales de pobreza
Mientras los datos oficiales del INDEC ubican la pobreza en un 32.3% durante el primer semestre de 2026, diversos sectores académicos y consultoras privadas sostienen que el indicador real supera esa cifra.
Según los especialistas, la medición oficial se apoya en canastas básicas no actualizadas y no abarca plenamente los centros urbanos menores ni los sectores rurales golpeados por la inflación acumulada. Ante ello, Milei insistió en que los cuestionamientos a su programa de estabilización responden a “falacias políticas” y a la resistencia a los ajustes estructurales.


