El presidente José Jerí dejó abierta la posibilidad de que el Gobierno ingrese a la Embajada de México en Lima para ejecutar la orden judicial de captura contra Betssy Chávez, ex jefa del Gabinete Ministerial, asilada en dicha sede diplomática desde el 2 de noviembre. Sus declaraciones han generado una fuerte controversia política y diplomática.
En entrevista con El Comercio, Jerí señaló que el Ejecutivo aún no ha definido una estrategia frente a la resolución judicial que dispone cinco meses de prisión preventiva contra la exministra del gobierno de Pedro Castillo, pero advirtió que no descarta ninguna acción.
“México sabe que, si Betssy Chávez sale de la embajada, es capturada inmediatamente. No hemos meditado todavía con el primer ministro y el Gabinete qué medida concreta tomaremos, porque recién conocemos la sentencia. Toda acción debe pensarse conforme a las limitaciones y compromisos internacionales que tenemos”, indicó el mandatario.
Sin embargo, la frase que encendió las alarmas fue:
“Hay un mandato judicial y yo soy una persona abierta a todo tipo de posibilidades. Si tiene que ingresarse a la embajada mexicana, se hará. He demostrado que no me tiembla la mano. Todos somos juzgados por nuestras acciones”.
México responde y exige respeto a la inviolabilidad diplomática
Desde Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum insinuó que Chávez es víctima de persecución política, afirmación que Jerí rechazó tajantemente al sostener que en el Perú “nadie es perseguido” y que su gobierno solo actúa conforme a la Constitución y las decisiones del Poder Judicial.
“Ningún expresidente está secuestrado. Yo no soy un dictador, solo cumplo con el mandato constitucional. Las mentiras son parte de una defensa política más que jurídica”, respondió Jerí.
El mandatario añadió que las relaciones bilaterales se han visto afectadas por la injerencia de otros gobiernos, pero advirtió que su administración no tolerará vulneraciones a la soberanía nacional.
“Nuestras relaciones políticas han sido volubles desde 2021 por un exceso de injerencia. Yo no lo voy a permitir. Tendré 39 años, pero sé lo que hago y no tengo temor al tomar decisiones”, enfatizó.
México reitera que Perú garantizó respeto a su embajada
Horas después de las declaraciones, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México emitió un comunicado señalando que el gobierno peruano reiteró su compromiso de respetar la inviolabilidad de las sedes diplomáticas, incluida la residencia donde se encuentra Betssy Chávez.
“El gobierno peruano ha confirmado que respetará las inmunidades de México en ese país, incluida la inviolabilidad de sus inmuebles en Lima, así como sus bienes y archivos”, indicó el comunicado oficial.
El caso Betssy Chávez vuelve así al centro de la escena política y diplomática, poniendo a prueba las relaciones entre Perú y México, mientras el Ejecutivo evalúa sus próximos pasos en un contexto de alta tensión internacional.


