Juan Reynoso: “Hoy regresamos a la época de barbarie”

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El técnico peruano Juan Reynoso, quien dirige al Cruz Azul, calificó de un “día triste para México” y que “hoy regresamos a la época de barbarie” por los hechos de violencia suscitado durante el partido entre el Querétaro y el Atlas, que dejó a un total de 22 personas heridas, entre ellas dos de manera grave.

Juan Reynoso recomendó que todos los agentes del fútbol mexicano deben evaluar sus posturas.

“Mi mensaje es una reflexión. Mucha gente puede pensar que es un día triste para el fútbol mundial, para el fútbol mexicano; no nos confundamos, es un día triste para el país. Me parece que esto ya pasó en otras latitudes y el mensaje no nos ha quedado claro, debemos revisar cada quien en qué postura estamos, porque cuando uno ve redes pareciera que el futbol es de vida o muerte y el futbol es ganar, perder o empatar”, dijo el técnico.

Agregó: “Cuidemos el mensaje, hoy regresamos a la época de barbarie, pero no solo la gente que se dejó llevar por el odio, rencor y afición malentendida, también tenemos la poca conciencia social del filmar algo y ponerlo en redes. Son vidas de seres humanos, es gente que fue al estadio a disfrutar el partido”.

“Está de más dar las condolencias porque no hay palabras que curen el dolor, ojalá que esta situación nos marque a todos, porque todos en un tuit o comentario vamos generando violencia y no nos damos cuenta. Ya me informaron que la jornada se suspende mañana que, debió hacerse desde el partido de las 7, pero es aprendizaje y Dios quiera que esta parte nos haga ser mejores”, finalizó.

Al menos 22 personas resultaron lesionadas en un brote de violencia durante el partido que jugaban los ‘Gallos Blancos’ del Querétaro y los ‘Zorros’ del Atlas, en la novena jornada del torneo Clausura 2022 en el estadio La Corregidora.

Se jugaba el minuto 63 del partido cuando en las tribunas comenzó un enfrentamiento a golpes entre seguidores de ambos clubes.

Ante la incapacidad de resolver los hechos, los escasos elementos de seguridad del estadio abrieron los accesos a la cancha para que la gente pudiera ponerse a salvo con el juego en marcha.

Por la invasión, el juego se detuvo de inmediato, los futbolistas se dirigieron a la zona de vestidores y la cancha comenzó a llenarse de gente; algunas personas, entre ellas familias con niños, buscaban ponerse a salvo mientras otras llevaron la violencia al terreno de juego con más intercambios de golpes.

A un costado del campo el módulo del VAR fue vandalizado, el monitor quedó destruido.

Imágenes difundidas en redes sociales mostraban a personas en el suelo tras la trifulca.

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