Ante el incremento de la inseguridad ciudadana, la presidenta de la República, Keiko Fujimori, anunció este miércoles la creación oficial de un comando unificado integrado por miembros de la Policía Nacional del Perú (PNP) y las Fuerzas Armadas (FF. AA.), destinado a ejecutar operaciones conjuntas contra la delincuencia a nivel nacional.
El anuncio se realizó durante un acto oficial desarrollado en la Plaza Cáceres del Cuartel General del Ejército (El Pentagonito).
Compras de armas y despliegue para el comando unificado
De acuerdo con el reporte oficial del Ministerio del Interior, este nuevo frente operativo estará compuesto por un total de 1,350 efectivos tácticos y especializados, distribuidos de la siguiente manera:
Ejército del Perú: 500 miembros.
Fuerza Aérea del Perú: 250 miembros.
Marina de Guerra del Perú: 200 miembros.
Fuerzas Especiales Conjuntas: 80 miembros.
Policía Nacional del Perú (unidades especializadas): 320 efectivos.
Asimismo, la mandataria detalló que el centro de control y dirección de todas las operaciones del comando unificado funcionará desde las instalaciones de El Pentagonito.
Ejes complementarios del plan de seguridad
Durante su discurso, la jefa de Estado enfatizó que la estrategia gubernamental no solo se limitará al patrullaje táctico, sino que incluirá medidas drásticas en tres frentes clave:
- Expulsión de extranjeros infractores: Se dispuso la salida del país “en tiempo récord” de ciudadanos extranjeros.
- Intervención en penales: Se ejecutarán acciones directas dentro de los establecimientos penitenciarios para lograr el aislamiento e incomunicación absoluta.
- Inteligencia Financiera y Tecnológica articulada: Se anunció la creación de la Comisión Especial del Ejecutivo de Lucha contra la Criminalidad, integrando a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Finalmente, la presidenta hizo un llamado a la unidad de las fuerzas políticas del país e invitó a la cooperación internacional para el intercambio de tecnología e información estratégica. Reiterando su respaldo institucional a las fuerzas del orden bajo la premisa del estricto respeto a los derechos humanos y la legalidad democrática.


