El congresista Pedro Martínez propuso que todos los colegios, públicos y privados, dicten un curso obligatorio de inteligencia emocional desde el nivel inicial hasta secundaria. La medida busca responder a los crecientes problemas de salud mental y violencia escolar.
El proyecto de ley 11975, recién ingresado al Congreso, señala que los estudiantes deben aprender a identificar y manejar sus emociones, relacionarse con empatía y tomar decisiones responsables. La iniciativa busca ir más allá del enfoque académico tradicional.
Entre los temas planteados figuran el control del estrés, la tolerancia a la frustración, la autoestima y la resolución pacífica de conflictos. También se incluyen técnicas para mejorar la comunicación y prevenir el acoso escolar.
De ser aprobado, el Ministerio de Educación tendrá que definir los contenidos y estrategias pedagógicas. La propuesta se suma a los esfuerzos por priorizar la salud emocional como base del desarrollo personal y social en las escuelas.


