El Papa León XIV volvió a tener un gesto especial con el Perú, país con el que mantiene un estrecho vínculo.
Minutos antes de iniciar esta homilía, realizó un recorrido con el vehículo oficial, el pontífice recorrió la plaza San Pedro en el Papamóvil, saludando y bendiciendo a los fieles que se congregaron desde temprano.
En medio del trayecto, un asistente arrojó una bandera del Perú. Personal de seguridad del Vaticano la recogió y se la entregó al Papa.
León XIV la tomó con calma, sonrió y, sin dudarlo, la alzó desde el vehículo oficial para mostrarla a los presentes.
El gesto fue recibido con entusiasmo por los asistentes, muchos de ellos latinoamericanos, que aplaudieron con fuerza.


