Los niveles de radiación solar en Arequipa alcanzan valores extremadamente altos y podrían incrementarse progresivamente durante los próximos meses. Yuri Isasi, director de Salud Ambiental de la Gerencia Regional de Salud (Geresa), informó que actualmente los índices llegan aproximadamente a 14.
Isasi explicó que la exposición directa y prolongada a estos niveles de radiación puede generar daños en la piel y los ojos. Entre los efectos mencionó la aparición de lesiones o lunares en la piel, quemaduras y problemas en la vista.
El director de Salud Ambiental señaló que años atrás los índices registrados durante esta época se encontraban entre 11 y 13. Actualmente, la radiación habría llegado alrededor de 14 y podría aumentar progresivamente hasta alcanzar su mayor nivel en enero.
Recomiendan evitar exposición entre las 10 a.m. y 3 p.m.
Ante estos niveles, la Geresa recomienda reducir la exposición directa al sol entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, periodo en el que la radiación alcanza sus valores más altos. En caso de salir, se debe utilizar protector solar, sombrero y prendas de manga larga.
Isasi indicó que el uso de bloqueador debe convertirse en una medida permanente y no limitarse a determinadas temporadas. La protección constante permite reducir los efectos dañinos asociados a la exposición prolongada a la radiación solar.
El funcionario también advirtió que la exposición solar puede afectar la salud ocular y provocar molestias en los ojos. Por ello, recomendó mantener medidas de protección durante las actividades al aire libre.
Temperaturas favorecen proliferación de mosquitos
Durante la entrevista, Isasi también explicó que el incremento de las temperaturas puede favorecer la proliferación de mosquitos en zonas donde existen acumulaciones de agua.
El aumento del calor acelera la evaporación y modifica las condiciones de los charcos y otros espacios donde estos insectos depositan sus huevos. Con temperaturas más altas, el proceso de maduración de los huevos puede desarrollarse con mayor rapidez.
La Geresa recomienda mantener libres de agua acumulada los espacios donde puedan reproducirse estos insectos, especialmente en zonas cercanas a fuentes de agua.


