El economista Rodrigo Paz asumió este miércoles la presidencia de Bolivia, marcando el fin de veinte años de gobiernos socialistas y el inicio de una etapa de reformas económicas y apertura internacional. La ceremonia oficial se llevó a cabo en los exteriores del Parlamento boliviano, bajo una intensa lluvia, donde el mandatario de 58 años juró el cargo con la frase: “Dios, familia y patria. Sí, juro.”
Frente a más de setenta delegaciones internacionales, Paz recibió la banda presidencial y fue ovacionado por el público presente. En su primer discurso como jefe de Estado, aseguró que su gobierno buscará integrar nuevamente al país al escenario global:
“Nunca más una Bolivia aislada, sometida a ideologías fracasadas ni de espaldas al mundo.”
Críticas al socialismo y diagnóstico económico
Durante su mensaje, el nuevo presidente lanzó duras críticas contra los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, a quienes responsabilizó por dejar un país “devastado” en lo económico y social.
“Nos dejan una economía quebrada, con las reservas internacionales más bajas en treinta años. Nos dejan inflación, escasez, deuda, desconfianza. Un Estado paralizado, un monstruo burocrático incapaz de servir al pueblo”, señaló.
Paz describió un panorama crítico, mencionando la escasez de combustible, los mercados vacíos y la pérdida del poder adquisitivo como signos de una nación “cansada y dividida”.
Promesas de apertura y modernización
El nuevo mandatario anunció una agenda centrada en la apertura económica, la atracción de inversiones extranjeras y la modernización de los sistemas energético y digital del país. Subrayó que su objetivo será impulsar el desarrollo con responsabilidad ambiental.
Bolivia atraviesa actualmente una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, marcada por la falta de dólares, la escasez de combustibles y la caída de la confianza empresarial.
Respaldo internacional y presencia de líderes
A la ceremonia asistieron figuras internacionales como el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, y los presidentes Gabriel Boric (Chile) y Javier Milei (Argentina). Este último recibió una ovación del público y fue uno de los más saludados por los asistentes.
Con su llegada al poder, Rodrigo Paz promete un gobierno de apertura, modernización y diálogo internacional, en contraste con las políticas socialistas que marcaron las últimas dos décadas en Bolivia.


