24 de julio de 2026

Arequipa ante un posible Niño Costero extremo: la amenaza no estaría en la lluvia constante, sino en pocas horas de intensa descarga

Aunque el escenario todavía está en evaluación, especialistas advierten que un evento extraordinario podría generar un comportamiento climático irregular: menos lluvias en las zonas altas, pero precipitaciones intensas en valles y quebradas que podrían activar huaicos y poner a prueba la capacidad de respuesta de la región.

Durante años, Arequipa ha convivido con un riesgo que permanece oculto gran parte del año: las torrenteras y quebradas que permanecen secas, pero que pueden convertirse en zonas de peligro en cuestión de horas ante lluvias intensas.

Ante la posibilidad de un Fenómeno El Niño Costero de magnitud extraordinaria durante el verano del 2027, la región vuelve a poner la mirada en sus puntos vulnerables y en la capacidad de respuesta frente a un posible escenario de emergencia.

Especialistas en meteorología advierten que el comportamiento del fenómeno en el sur del país podría ser diferente al registrado en otras regiones. En Arequipa, el principal riesgo no estaría necesariamente en una temporada prolongada de lluvias, sino en precipitaciones intensas concentradas en periodos cortos.

Este tipo de eventos podría generar una rápida acumulación de agua, activar quebradas, provocar huaicos e incrementar el caudal de ríos, afectando viviendas, vías de comunicación y zonas agrícolas.

La preocupación se concentra principalmente en los valles interandinos y costeros, donde las lluvias intensas pueden generar impactos mayores debido a las características del terreno y la presencia de poblaciones ubicadas cerca de cauces naturales.

En la ciudad de Arequipa, las torrenteras representan uno de los principales puntos de vigilancia. Durante los últimos años, distintos episodios de lluvias han evidenciado la vulnerabilidad de sectores donde el crecimiento urbano y la falta de mantenimiento incrementan el nivel de exposición.

Por ello, especialistas señalan que la prevención debe iniciarse antes de la temporada de lluvias, con acciones como la limpieza de cauces, evaluación de zonas críticas y preparación de la población ante posibles emergencias.

Las autoridades de Defensa Civil y organismos especializados vienen realizando seguimiento a las condiciones climáticas para actualizar los escenarios de riesgo y fortalecer las medidas de respuesta.

Aunque el posible desarrollo de un Niño Costero extraordinario continúa en evaluación, la advertencia es clara: el impacto no dependerá únicamente de la cantidad de lluvia, sino de qué tan preparada esté la región para responder ante eventos extremos en poco tiempo.

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