2 de septiembre de 2026

Madre denuncia bullying y agresión contra su hijo en colegio San Jerónimo

La mujer afirmó que su hijo sufrió una fractura nasal y heridas en el rostro tras una presunta agresión. El caso se encuentra en investigación en la Segunda Fiscalía de Familia.
bullying

Una madre de familia denunció un presunto caso de bullying contra su hijo adolescente de 16 años, quien estudiaba en el colegio San Jerónimo de Arequipa. Según su testimonio, las agresiones comenzaron años atrás y se intensificaron durante este año con burlas, insultos y aislamiento social.

Según relató la madre, en marzo comenzó a conocer con mayor detalle los problemas que atravesaba su hijo. La situación le preocupó cuando recibió capturas de pantalla de un grupo de WhatsApp denominado “Los Glóbulos Blancos”, donde los estudiantes habrían creado una serie de “mandamientos”.

Uno de estos mensajes indicaba que no debían hablar con su hijo ni con otro estudiante. La mujer señaló que acudió al colegio y solicitó reuniones con el coordinador y el tutor para pedir una investigación. Sin embargo, afirmó que el aislamiento continuó y cada vez más alumnos dejaron de comunicarse con el adolescente.

“Ya no eran dos o tres, eran seis, siete u ocho los que no le hablaban a mi hijo”, sostuvo. Además, aseguró que encontró un mensaje en el celular del adolescente, donde uno de sus compañeros le indicó que no podía hablarle dentro del colegio y que solo podía hacerlo por privado.

Para la madre, este mensaje evidenciaría que algunos estudiantes habrían recibido presuntas amenazas para evitar acercarse a su hijo. La denunciante afirmó que, posteriormente, su hijo sufrió constantes dolores de cabeza y sangrados nasales.

Por este motivo, lo llevó a un neurólogo y le realizaron tomografías. Según su testimonio, el especialista lo derivó a psicología y le informó que el adolescente presentaba ansiedad y depresión, además de recomendar que fuera retirado del entorno que afectaba su estado emocional.

La madre también afirmó que los estudiantes buscaban lugares sin cámaras para hostigar a su hijo. Según denunció, lo insultaban por su acné y su peso, mientras uno de los presuntos agresores repetía constantemente una expresión despectiva al pasar cerca de él.

“En la formación, en todo lado, todo era ‘aj’”, relató. Ante esta situación y el deterioro emocional del adolescente, decidió retirarlo de la institución educativa el 10 de junio del presente año.

La mujer cuestionó la respuesta que, según aseguró, recibió de parte del director cuando acudió a denunciar el aislamiento de su hijo. “Señora, que no le importe que no le hablen a su hijo. Tal vez puede ir a otros lugares, como a la iglesia, a hacer amigos”, afirmó que le respondió.

Tras el cambio de colegio, la madre pensó que el problema terminaría. Sin embargo, aseguró que en el nuevo centro educativo su hijo recibió información de que sus antiguos compañeros habían contactado a sus nuevos compañeros para presuntamente difamarlo.

La mujer indicó que, a mediados de julio, volvió al colegio San Jerónimo para pedir que dejaran de involucrar a su hijo. Según su testimonio, el coordinador general le indicó que ya habían realizado charlas y que incluso una fiscal acudió a hablar sobre bullying con los estudiantes.

“Señora, estamos hablando, estamos viendo. Ya han tenido charlas, incluso ha venido la fiscal a darles charlas sobre el caso de bullying. No creo que hagan nada”, afirmó que le respondió el coordinador.

Presunta agresión durante una fiesta

El caso tomó un giro más grave el día 25, cuando el adolescente acudió a una fiesta de 15 años en el local Florifiesta. Según la madre, su hijo se encontraba solo en una banca y utilizaba su celular cuando tres presuntos agresores se acercaron a él.

La denunciante sostuvo que dos de ellos le arrebataron el celular, lo que dejó al adolescente en estado de shock. Posteriormente, uno de los presuntos agresores habría derramado el contenido de un vaso sobre su terno y lo golpeó con el mismo recipiente.

Según relató, el vaso impactó contra los lentes del adolescente y se rompió. Luego, el presunto agresor lo habría golpeado nuevamente en la nariz y el rostro, causándole una fractura nasal y profundas heridas en el mentón y la cara.

“Le fracturó la nariz, le quitó piel de la nariz y le abrió toda la cara. La herida es muy profunda, le llegó al hueso”, señaló la madre. La mujer afirmó que las lesiones dejaron severamente afectado el rostro de su hijo.

La denunciante también indicó que, después de la agresión, uno de los presuntos involucrados le dijo al adolescente: “Ahora, ¿a quién te vas a quejar?”. Otro de sus excompañeros, según su versión, le habría manifestado: “Yo te hubiera hecho lo mismo”.

La madre aseguró que cuenta con videos posteriores al ataque, donde su hijo aparece herido y ensangrentado mientras otras personas continuaban en la fiesta. Cuestionó que, según afirmó, algunos jóvenes no auxiliaron al adolescente tras la agresión.

Actualmente, el caso se encuentra en investigación en la Segunda Fiscalía de Familia. La mujer señaló que las autoridades determinarán las responsabilidades correspondientes por los hechos denunciados.

Pide respuesta del colegio y autoridades

Después de la agresión, la madre acudió nuevamente al colegio y presentó la documentación correspondiente. También informó que presentó su caso ante el Ministerio de Educación y el Arzobispado de Arequipa, debido a que la institución educativa tiene carácter católico.

La mujer indicó que presentó los documentos el día 12 y recibió una llamada de la Secretaría del Arzobispado. Según su testimonio, le informaron que investigarían el caso y posteriormente se comunicarían con ella.

Sin embargo, aseguró que hasta el momento de la entrevista no había recibido una respuesta sobre los resultados de las investigaciones. “Han pasado casi dos semanas y no recibo respuesta”, manifestó.

La madre afirmó que los presuntos agresores continúan asistiendo al colegio mientras su hijo debe acudir a su nueva institución con parches en el rostro. Además, indicó que el adolescente debe someterse a evaluaciones psicológicas, rendir declaraciones y afrontar las consecuencias de las lesiones.

“Mi hijo tiene ahora que estar con su cara lesionada, teniendo que ir con parches a su nuevo colegio y pasar por pruebas psicológicas y declaraciones. Mientras el supuesto agresor sigue en el colegio”, expresó.

La denunciante también cuestionó la falta de apoyo que, según afirmó, recibió después de que su hijo dejó la institución. Consideró que el colegio pudo brindar algún tipo de acompañamiento, al menos psicológico, tras conocer la situación.

No me parece como colegio parroquial ni católico. ¿Dónde está la empatía? ¿Dónde están los valores?”, manifestó. La madre indicó que eligió la institución por su carácter religioso y porque esperaba que su hijo recibiera una educación basada en valores.

“No minimicen el bullying”

La mujer aseguró que decidió hacer pública su denuncia porque no desea que otras madres de familia atraviesen una situación similar. “Yo soy la voz de mi hijo”, expresó.

También indicó que conoció de otros estudiantes que se habrían retirado del colegio y que algunos casos estarían relacionados con presuntas situaciones de bullying. Sin embargo, aclaró que no cuenta con mayor información sobre estas denuncias.

Según su testimonio, algunos padres de familia prefieren cambiar a sus hijos de colegio para evitar problemas y no hacer públicas estas situaciones. La madre afirmó que ella tomó inicialmente esa misma decisión, pero aseguró que los problemas continuaron después del traslado de su hijo.

La denunciante hizo un llamado a los padres, docentes, tutores, directores y autoridades educativas para que no minimicen las primeras señales de acoso escolar. “El bullying empieza por cosas pequeñas y puede terminar en hechos graves”, advirtió.

La mujer recordó otros casos conocidos en el país y señaló que las instituciones deben intervenir oportunamente. También pidió que las leyes establezcan medidas que permitan sancionar de manera adecuada las agresiones cometidas contra menores de edad.

Yo no le deseo esto a ninguna madre de familia, en todo el Perú ni en todo el mundo. Los padres debemos ser la voz de nuestros hijos y hacerles caso cuando nos dicen que algo está pasando”, sostuvo.

Pidió que el caso sea investigado por las autoridades competentes y solicitó una respuesta del colegio San Jerónimo, la UGEL Norte de Arequipa, el Ministerio de Educación y el Arzobispado de Arequipa. Asimismo, reiteró su llamado a que ninguna denuncia de bullying sea tratada como un problema menor.

Si eres víctima o testigo de bullying o violencia escolar, puedes reportar el caso ante las autoridades de la institución educativa y las entidades competentes para que se activen los protocolos de atención correspondientes.

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