Cada 21 de septiembre, las flores amarillas se convierten en protagonistas en redes sociales y florerías de distintos países de Latinoamérica. En Perú, esta fecha se ha asociado con la costumbre de regalar girasoles y otras flores amarillas a la pareja, amigos o familiares como una muestra de cariño.
Aunque la tradición suele relacionarse con la llegada de la primavera, no se trata de una celebración ancestral ni religiosa. Su origen está vinculado a una producción televisiva argentina que marcó a toda una generación y que, años después, volvió a cobrar fuerza gracias a las redes sociales.
¿Qué tiene que ver ‘Floricienta’ con las flores amarillas?
El origen de esta tendencia se encuentra en ‘Floricienta’, telenovela juvenil argentina creada por Cris Morena y emitida originalmente entre 2004 y 2005.
La protagonista, Florencia, interpretada por Florencia Bertotti, soñaba con recibir flores amarillas de la persona que amaba. Esta idea quedó asociada a la canción principal de la serie, cuya letra hace referencia a alguien que esperaba recibir una flor amarilla.
Uno de los momentos más recordados ocurre cuando Federico Fritzenwalden, personaje interpretado por Juan Gil Navarro, cumple el deseo de Florencia y le entrega el esperado ramo. La escena quedó asociada con el amor y el romanticismo entre los seguidores de la producción.
Años después, los usuarios de redes sociales recuperaron esta referencia y comenzaron a vincularla con el 21 de marzo, fecha asociada al inicio de la primavera en el hemisferio norte. La tendencia posteriormente se trasladó al hemisferio sur y quedó relacionada con el 21 de septiembre.
¿Por qué se regalan el 21 de septiembre en Perú?
La fecha se consolidó principalmente por la difusión de la tendencia en TikTok, Instagram y otras redes sociales. De esta manera, una referencia de la televisión argentina pasó a convertirse en una costumbre popular en distintos países latinoamericanos.
En Perú existe una particularidad: aunque el Día de la Primavera se celebra oficialmente el 23 de septiembre, la tradición de regalar flores amarillas quedó asociada al 21 de septiembre.
Además, el equinoccio de primavera en el hemisferio sur ocurre astronómicamente alrededor del 22 o 23 de septiembre, dependiendo del año. Por ello, el 21 de septiembre no corresponde necesariamente al inicio astronómico de la primavera.
¿Qué significan las flores amarillas?
El color amarillo suele relacionarse con la alegría, el optimismo, la energía y la renovación. En el contexto de esta tradición, las flores también adquirieron significados vinculados con el cariño y los nuevos comienzos.
Aunque inicialmente la costumbre estuvo relacionada con el amor de pareja, con el tiempo se amplió a otros vínculos. Actualmente, regalar flores amarillas puede expresar:
- Amor e ilusión: como detalle para la pareja o una persona por quien existe interés romántico.
- Amistad y cariño: como muestra de afecto hacia amigos o personas cercanas.
- Alegría y optimismo: para acompañar una celebración o transmitir un mensaje positivo.
- Nuevos comienzos: asociado con una nueva etapa personal, académica o laboral.
- Agradecimiento: como forma de reconocer y valorar a una persona importante.
Así, una referencia nacida en una ficción televisiva terminó convirtiéndose en una tradición que cada 21 de septiembre vuelve a llenar las redes sociales de fotografías, mensajes y ramos de flores amarillas.
Te puede interesar: Sindicato de Construcción Civil: disturbios, intervención judicial y detención de dirigentes marcan una semana de tensión


